
Estas galletas de avena sin harina son masticables, sin gluten y deliciosas. Son fáciles de hacer y aún más fáciles de comer (¡así que ten cuidado!). ¡Las galletas de avena serán una de tus nuevas favoritas!
Pre-caliente el horno a 350 grados. Bata la mantequilla y los dos azúcares en una batidora de pie a velocidad media durante cuatro minutos. La mezcla debe parecer más ligera y esponjosa.
Añada el huevo y bata a velocidad media hasta que se combinen. Raspe el bol con una espátula si es necesario. Añada al bol la avena de cocción rápida, el bicarbonato y la sal kosher. Bata a velocidad media hasta que se combinen bien.
Con una cuchara de porciones pequeñas (las galletas se extenderán), coloque 5 galletas en una bandeja forrada con silpat o pergamino.
Hornee durante 11 minutos hasta que la parte exterior esté dorada pero el centro parezca poco hecho. Las galletas de avena sin harina se endurecerán más a medida que se enfríen. Si toda la galleta se ve hecha o dorada cuando la sacas, estará sobrecocida. Una vez enfriadas, ¡disfrútalas!
Ingredientes
Instrucciones
Pre-caliente el horno a 350 grados. Bata la mantequilla y los dos azúcares en una batidora de pie a velocidad media durante cuatro minutos. La mezcla debe parecer más ligera y esponjosa.
Añada el huevo y bata a velocidad media hasta que se combinen. Raspe el bol con una espátula si es necesario. Añada al bol la avena de cocción rápida, el bicarbonato y la sal kosher. Bata a velocidad media hasta que se combinen bien.
Con una cuchara de porciones pequeñas (las galletas se extenderán), coloque 5 galletas en una bandeja forrada con silpat o pergamino.
Hornee durante 11 minutos hasta que la parte exterior esté dorada pero el centro parezca poco hecho. Las galletas de avena sin harina se endurecerán más a medida que se enfríen. Si toda la galleta se ve hecha o dorada cuando la sacas, estará sobrecocida. Una vez enfriadas, ¡disfrútalas!





